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viernes, 2 de julio de 2010

El museo más dulce

Muchos soñamos con adentrarnos en un mundo de chocolate y el Museo del Chocolate de Astorga (León) ofrece un tentador recorrido por la historia del chocolate. Éste fue fundado en 1994 y abría sus puertas como pionero en España. Cuenta con una amplio patrimonio perteneciente a la fase industrializadora de la ciudad y la comarca, que tuvo lugar a lo largo del siglo XIX como consecuencia de la arriería y el transporte de mercancías entre Galicia y Madrid.

La llegada del cacao originó una incipiente industria ya no sólo de la elaboración del chocolate, sino también de la
maquinaria apropiada y de la imprenta para la publicidad de las diferentes fábricas. Su fundador, José Luís López, siendo comerciante de telas reunió a lo largo de muchos años diversos objetos relacionados con el mundo del chocolate, formando única en España y segunda en Europa.

Parte de su colección está expuesta en el museo, así, podemos ver desde maquinaria y todo tipo de artilugios con los que se elaboraban el chocolate (como primitivas piedras de amasar cacao o descascarilladoras manuales) hasta carteles, fotografías y etiquetas de este producto. En el piso superior se recogen diferentes colecciones de cromos-regalo de los chocolateros, así como una amplia muestra de las piedras litográficas y planchas de grabado empleadas para la estampación de las etiquetas.
En el interior del museo hay también una tienda donde se puede adquirir chocolate y otros artículos relacionados con el mismo.

Un paseo para el deleite de los más curiosos amantes del cacao y sus derivados.

Fuentes:

jueves, 1 de julio de 2010

Flavonoides VS enfermedades cardiovasculares


Las investigaciones médicas y científicas ofrecen cada vez resultados más positivos sobre los beneficios del chocolate. Los flavonoides que contiene el cacao, y de ahí el chocolate, juegan un papel protector frente a enfermedades cardiovasculares gracias a su actividad antioxidante. Un equipo dirigido por Mauro Serafini, del Instituto Nacional Italiano para la Investigación de los Alimentos y la Nutrición (Roma), han identificado al flavonoide responsable, la epicatequina, que actúa como antioxidante en los vasos sanguíneos y previene la formación de placas de ateroma (arteriosclerosis).
Estos compuestos naturales se encuentran en abundancia en las plantas y en los alimentos y bebidas de origen vegetal (leguminosas, frutas como la manzana o la uva, cacao, etc) No obstante, este grupo de investigadores subraya que los beneficios en el caso del consumo de chocolate, el efecto antioxidante del cacao se inhibe normalmente por acción de la leche con la que se acompañan tanto los productos solubles como buena parte de las tabletas, de consumo más extendido.
En otras palabras: para que el chocolate resulte verdaderamente sano, le sobra la leche.

Fuentes:

Chocolate negro

El chocolate negro, también denominado como "amargo", es el más puro y original; "El" chocolate propiamente dicho. Es el que contiene más cacao y sus derivados "pálidos" tales como el chocolate con leche o el blanco comparten el nombre sin compartir la riqueza y el gusto de éste. Cuando los aromas de calidad son añadidos, el chocolate blanco y con leche pueden ser una delicia, pero solos, no tienen comparación con el aroma intenso y sutil del denominado como "negro".
En la Unión Europea se denomina como chocolate negro el que está compuesto por un mínimo del 35% de cacao puro; aunque es a partir del 50% cuando el amargor del cacao comienza a ser perceptible. En cualquier caso, en el mercado podemos encontrar tabletas con distintas proporciones de cacao, ¡hasta un 99%!
El chocolate negro es sofisticado y maduro, y es esta pureza lo que nos da a entender que el chocolate debería ser siempre saboreado así. Su sabor puede resultar demasiado intenso y domina a otros determinados sabores. El problema es que este chocolate no debe ser consumido en grandes cantidades, sino saboreado bocado a bocado. Si lo comés demasiado rápido, no podrás apreciar su gusto sutil.

Fuentes:




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